U de Universidad

Y nos estamos acercando al final del abecedario y sigo pensando en que no sé sobre qué voy a escribir después de esto, jajaja.

Hoy llegó la letra U y como había dicho en algún texto anterior, voy a hablar de la Universidad. Bah, en realidad de la Facultad.

Cuando estaba en el secundario estaba convencidísima de que quería estudiar Periodismo, pero en segundo año de polimodal (que ahora sería quinto año, creo), en una materia -de esos talleres totalmente inútiles cuya clase era a las dos y media de la tarde cuando ya habíamos terminado el horario escolar a las doce o a la una y teníamos que hacer tiempo para pasar esa hora o esas dos hora que teníamos al pedo en el medio y que no tenía sentido volver a casa porque ni siquiera llegaba que ya tenía que volver y encima te hacía perder la tarde- nos pidieron hacer una monografía (o algo de eso) sobre la carrera que teníamos pensado estudiar con otro compañero que tuviese pensado estudiar lo mismo. Hacerles preguntas a personas que se hayan recibido o que estuviesen cursando, investigar sobre las materias, y esas cosas.

Me junté con un compañero, N., que iba a estudiar Periodismo Deportivo y lo hicimos. En ese momento yo salía con un pibe cuyo mejor amigo tenía conocidos periodistas o estudiantes… así que, gracias a su ayuda hicimos las entrevistas (bueno, ‘hacer entrevistas’ significó pasarle las preguntas a este chico por MSN, que él se las pasara a sus conocidos y luego nos enviara las respuestas 😛 ) y además N. creo que también conocía a algunos.

La cuestión es que hicimos este trabajo y definitivamente mi interés desapareció. Automáticamente no quise estudiar esa carrera (N. sí, se recibió y trabaja de eso).

Hola crisis.

Además de ser una adolescente pelotuda (ya no soy más adolescente, lo de pelotuda no sé… 😛 ) ahora tenía la crisis de no saber qué estudiar, qué hacer de mi futuro, no tener una vocación y esas cosas… que todavía la tengo, nunca salí de esa crisis creo. O sí, pero volví a entrar.

Había empezado el último año del colegio y yo no tenía ni la más pálida idea sobre qué hacer cuando terminara. Además, al tener uno de los mejores promedios, ser la ‘traga’ o la ‘nerd’ era un peso importante… todos tenían la idea de que iba a ser una grosa de la vida (?), ingeniera nuclear, que iba a trabajar en la NASA o que iba a salvar al mundo. Un primo una vez me dijo ‘vos sos la salvación de la familia’, jajajaja, me hizo reír, pero ¿se dan cuenta?

Como ‘solución’ decidí hacer uno de esos test de mierda de orientación vocacional. Fui con una amiga (que ya no lo es más 😛 ), eran… no sé, entre tres y cinco ‘sesiones’, ya ni me acuerdo… que, en su momento, salían $80 cada una (algo caro para ese entonces).

Fui, hice todo lo que había que hacer (sólo recuerdo un ejercicio de memoria visual y otro en el que tenía que responder unas preguntas) y cuando voy a buscar los resultados la muy hija de su buena madre me dice algo super revelador (?):

– Podés estudiar cualquier cosa, porque tenés aptitudes para todo.

¿En serio? ¿Acaso te pagué para que me dijeras que puedo estudiar cualquier cosa? O sea, la idea era que me ayudes a decidir algo más concreto. No tenía (ni tengo) vocación por nada, no me llamaba nada la atención y la mina me dice eso. Le tendría que haber pegado un tiro (?).

– Pero, te destacaste más en: Escenografía, Producción de Radio y TV e Informática.

O sea, nada que ver con nada. Quizá escenografía tenga alguna relación con la TV, pero WTF? Perdidísima de la vida.

Me compré un libro de carreras y creo que me lo sé de memoria de tantas veces que acudí a él.

Depresión, depresión everywhere.

Escenografía lo descarté de una. Ni siquiera entendía porqué me había salido eso en los resultados. CERO.

Averigüé sobre Producción de Radio y TV, era como un terciario (cosa que no le gustaba a mi vieja 😛 porque siempre es mejor tener un título de universidad pública) y nada, no me terminaba de convencer. En realidad, tampoco entendía muy bien porqué era uno de los resultados.

Y, obviamente, averigüé sobre Informática. No terminaba de convencerme, pero era en la universidad pública, buena salida laboral, que se yo… Y ahí fui.

Hice el curso de ingreso. Un mar de hombres (personajes, cosas raras, hay de todo). Valíamos oro las pocas mujeres que estábamos ahí (?) jajaja (ahora hay un poco más de seres femeninos en el ambiente informático). Me fue de diez.

Hice el primer año, conocí a un par de chicas con las que hicimos grupo de estudio y nos fue aún mejor. Promocionamos la que se podían promocionar, aprobamos las otras, preparamos un final juntas que aprobamos todas. Todo maravilloso.

Hasta que a principios del segundo año me agarra esta cosa de mierda de la agorafobia. Y volví a perder el rumbo. Me enemisté con la facultad. Las materias dejaron de gustarme. Obviamente me costaba todo un huevo.

Dejé.

Otra vez el libro de carreras. Igual, ni tenía sentido, porque no podía salir de mi casa, no sé qué pretendía hacer.

En septiembre conozco a mi novio por facebook (o sea, era la única forma de encontrar novio estando encerrada, ajajaja) y resultó ser que estudiaba lo mismo que yo en la misma facultad y nunca nos habíamos cruzado (que yo lo viera a él capaz que era más difícil -además de que me sentía invadida e intimidada por tantos tipos, ni levantaba la miraba creo-, pero él a mí podría haberme visto… una mujer en informática era un bicho raro, todos los pibes deberían conocer de vista a todas las mujeres, o sea, éramos diez más o menos jajaja – de hecho, una vez, caminando por la noche platense de bar en bar, me cruzo con un pibe en una esquina que me saluda y me dice que me conoce de la facu… ¡ni idea! Jamás había visto a ese muchacho en mi vida, pero él me conocía a mí. MIEDO (?)). Agus empieza a decirme que vuelva a la facu, que él me ayudaba y bla bla (él ya tenía unos años más en la facu).

Volví. Me fue horrible, obvio. Solo iba a rendir los parciales. Las clases las estudiaba en mi casa, ya que los archivos se pueden bajar de las páginas de las cátedras y además tenía las clases de Agus que eran muy parecidas (algunas idénticas). Creo que metí una sola materia ese año (2009).

Obviamente, perdí mis amistades, las chicas ya se recibieron de Analistas y están por recibirse de Licenciadas. Yo, nada, acá, bien gracias (?)

Revisando (ahora) mi historial en la web de la facultad me encontré con algo distinto a lo que recordaba. Creí que en el 2010 me había ido fatal también, pero según las fechas que hay ahí metí dos materias en el primer cuatrimestre y tres en el segundo (con fecha de aprobada en febrero de 2011, que es cuando cierra el año).

En el 2011 yo ya estaba mejor, así que iba a algunas clases. En el primer cuatrimestre metí tres materias y en el segundo una. Y ahí ya me quedaba la materia que sería mi bendito karma, que la cursé tres veces y la tercera fue la vencida.

Y en el medio fui rindiendo los finales, claro. Acá solo hablé de las cursadas y no había muchas materias que se pudieran promocionar (ahora sí, hay recursadas solo de temas -no de la materia completa-, promociones por todos lados… los estudiantes son unos llorones que quieren tener todo fácil y encima se lo conceden… ¡estudien, putos! Como hicimos todos los que estudiamos antes que ustedes, sin promociones, recursando TODA la materia y sin llorarle a los profesores ni plantearles ‘si aprobaron solo cinco, algo debe estar pasando con la forma en que dan la materia, el problema no somos nosotros los estudiantes’, NO, pibe, NO, ponete a estudiar y cállate la boca 😛 ), así que de la mayoría también tenía que rendir los finales.

Cuestión que estando en el año 2015, me quedan dos finales para recibirme de Analista Programador Universitario (APU), el título de grado de tercer año. La Licenciatura ni bajo los efectos del rivotril con alcohol la hago. Estoy terminando esto porque ya tenía la mitad de la carrera hecha básicamente (o sea, un año y medio) cuando decidí volver. NUEVE (si es que me pongo a estudiar este año para dar esos dos finales, jajaja) años para hacer una carrera de TRES. Felicidad absoluta (?)

Y ni hablemos de que sigo enemistada con la carrera (bah, con la vida, conmigo misma), que no sé si quiero trabajar de esto ni me veo en el futuro haciéndolo. Además, en la facultad, te enseñan solo una base. Si querés ser groso (?) tenés que hacer cursos y cosas extras, o sea, al pedo ir a la facultad (?) 😛 . La mayoría de los informáticos ya saben programar desde el secundario, porque tienen esa vocación y se interesaron e investigaron por sus propios medios… y lo siguen haciendo. YO NO. No me sale hacerlo. Ni siquiera puedo sentarme a estudiar quince minutos seguidos para uno de los finales que me quedan (que encima es casi ciento por ciento teoría y a mí me gusta todo lo que es práctica).

No tengo vocación de nada. Y sigo sin saber qué hacer.

¡Viva la vida! (?) 😛

Anuncios

4 comentarios en “U de Universidad

  1. Bueno, pues te comenta alguien que le pasó lo mismo. También me dijeron puedes estudiar cualquier cosa, eres bueno para todo. También era la esperanza de la familia, el mejor promedio, también estudié informática (acá se llama sistemas y computación). Y detesto con el alma esa carrera, la terminé porque la crisis me agarró más allá de la mitad de la carrera. Solo puedo decirte, eres muy inteligente, lo sé porque vengo leyéndote desde hace años, además lograr recibirte sin ir a clases y estudiando por tu cuenta es un logro enorme, una muestra de disciplina e inteligencia impresionante. Sé que encontrarás el camino, mucha paciencia y mucho ánimo.

    Abrazo solidario.

    Me gusta

  2. Pingback: Me recibí | Lela, col fue!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s