W de World

Uff, las últimas letras de los Días de Abecedario realmente son difíciles de usar con el castellano… así que la W la uso en inglés. World, que significa Mundo. Viajar por el mundo. Conocer el mundo.

Desde siempre he viajado, sobre todo por el interior del país, con mi familia. Tuve la suerte de conocer casi todas las provincias argentinas, aunque hay muchas cosas que no recuerdo porque era muy chica. De todas formas tengo las pruebas fotográficas de esos viajes y con mi novio volví a visitar algunos de esos lugares 🙂

Pero siempre tuve el mismo problema: el viaje. O sea, lo que es trasladarme desde el lugar de origen al lugar destino. Siempre (o casi siempre) me descompongo… cosas que heredé de mamá, ¡hola ma!

Me descompone viajar en auto (más que nada en zonas montañosas, igual hay veces que hago un trayecto recto de diez minutos y me hace mal…), me re contra descompone viajar en avión y ni hablar de botes (una vez me descompuse haciendo snorkel, el flotar y solo movimiento del agua me hizo mal) -también me descompone hamacarme/columpiarme, pero nada, me estoy yendo del tema. Y desde el 2008 se sumó el pánico, la ansiedad que sufro el día previo y los momentos previos al viaje (y también durante el viaje… es como vivir el día a día: si estoy en el hotel/habitación estoy bien, pero puede ocurrir que cuando salga me agarre agorafobia. Nunca se sabe… la puedo pasar terriblemente mal o pasarla bomba, como si fuese normal… igual que la vida diaria). Cuando me pasa eso trato de dormir (de chica me la pasaba durmiendo en los viajes en auto, claramente me perdí de miles de paisajes, pero me descomponía, no podía! –esto es para mi padre, que siempre me reprochó eso 😛 ), aunque hoy en día tomo una pastillita para los mareos (dramamine te amo con mi vida)… igual, la pastilla te da sueño también. Excepto cuando soy co-piloto… mi novio no me deja dormir, no quiere que duerma 😛 porque si vamos los dos solos, se aburre y capaz que le da sueño a él también, así que hago lo posible :B

Amo viajar, pero odio viajar (#bipolar jajajja), por eso ansío el momento en que creen la máquina teletransportadora (?)… quiero desear estar en un lugar, meterme a la máquina y aparecer ahí. Espero que lo hagan antes de que muera… vamos, chicos, media pila 😛

Como les dije en el post anterior, viajé a Mendoza, a las Termas de Cacheuta. Acá les voy a hablar desde un punto de vista personal, en el próximo les contaré y mostraré las comodidades del hotel.

En términos panicosos, no la pasé mal… sólo el primer día, que fuimos caminando hasta el pueblito (unos 15 minutos de caminata sobre unas vías de tren muertas) y así como llegué, pegué media vuelta y me volví. El resto del tiempo estuve bien… la previa al avión la controlé bien (a la vuelta estuve excelente -ni siquiera tomé rivotril-, a la ida estuve un poco panicosa).

Viajamos en Aerolíneas Argentinas. El avión de la ida era una basura. Asientos horriblemente incómodos y pequeños. De todas formas me dormí casi todo (rivotril + dramamine = desmayo casi absoluto 😛 ), sólo abrí los ojos para recibir el desayuno, comí un alfajorcito y volví a desmayarme. Me desperté de un susto cuando el avión tocó suelo mendocino.

Nos instalamos en el Hotel & Resort Termas de Cacheuta que está muy cerquita de las termas municipales (que están en el pueblito que nombré antes).

Fue mi segunda visita a Cacheuta –en realidad la tercera, pero una vez fuimos a pasar el día a las termas municipales, no a este hotel- y fui con mi madre y tres amigas de ella (que ya fueron unas ocho veces) por cuatro noches.

El personal del hotel es genial, muy buena gente, muy simpáticos y serviciales. Mi madre con sus amigas van todos los años desde que conocieron el lugar, excepto el año pasado… y uno de los mozos notó la ausencia. ‘Ustedes hace dos años que no vienen, ¿no?’, ‘No, sólo el año pasado faltamos’. Al segundo o tercer día todos los mozos sabían lo que pedíamos para beber (tampoco era una ciencia, agua sin gas ellas y yo un agua saborizada de manzana) y a veces ya estaban las bebidas en la mesa cuando íbamos al comedor.

La comida. LA COMIDA. Me muero. Todo casero, todo delicioso. En el 2013 cuando fui volví con tres kilos nuevos… TRES (y había ido por las mismas cuatro noches). Este año no me pesé, no tengo balanza en mi casa 😛 pero me controlé un poco más porque estuve descompuesta.

La relajación es absoluta. Entre la cama que te absorbe y no te deja salir (?), el sauna, las piletas calientes, los masajes (nuestro pack incluía un masaje por día) y alguna caminata al pueblo o guiada, son las diez de la noche (o antes) y ya estás knock out.

Apenas llegamos hablamos con el médico quien explica cómo funciona el resort y se encarga de coordinar los horarios de los masajes. Hay tres médicos (bah, yo conocí tres, no sé si hay más) que se turnan periódicamente. Yo traté con dos y fueron atentos y amables todo el tiempo.

Durante nuestra estadía pasó el viento sonda (por suerte nos agarró ahí y no arriba del avión como en el 2013 :B MIEDO) que, dicen, genera dolores de cabeza, bajas de presión e incluso vómitos. Yo tuve todo eso. Mis compañeras de viaje tuvieron presión baja y dolores de cabeza.

El vientito que sopló de una forma interesante hizo que se cortara la luz a la hora de la cena. Yo, como estaba en cama, me perdí de lo más divertido. En el comedor, cuando se cortó la luz, los mozos aparecieron con velas (se ve que no tenían luces de emergencia ni grupo electrógeno) y los huéspedes empezaron a cantar el feliz cumpleaños (?), se reían, aplaudían y decían boludeces… desde mi habitación, que justo estaba arriba del comedor, podía escuchar las risas y aplausos. Tristeza absoluta. Después mi vieja me contó lo que hacían y decían.

Nos hicimos fangoterapia (cubrirnos el cuerpo con barro). La segunda vez que lo hicimos, se cortó el agua caliente de las duchas que se usan para sacar el barro. Se paró el motor o algo de eso. Para colmo, me había puesto barro en el PELO. Hacía cinco minutos se habían bañado tranquilamente otras personas. Nosotras terminamos haciéndolo con agua HELADA, porque no volvía el agua caliente y ya me empezaba a picar la piel con el barro seco. Obviamente, a los diez minutos de que termináramos volvió el agua caliente. Sólo nosotras casi morimos de hipotermia (?) 😛

Los huéspedes. Siempre hay personajes destacables o extravagantes (?):
* Había varios chilenos que eran los más divertidos. Había uno que cada vez que me veía me decía ‘la madre dibujada’ (imaginen la tonada chilena)… queriendo decir que soy idéntica a mi mamá :B
* Después había una argentina que vive en Chile que se la pasó hablando con TODOS… a veces hablaba demasiado 😛
* Había un señor que fue solo con su espíritu por una o dos noches que era muy yogui. Hasta su aspecto físico lo demostraba, no sé, lo veías y decías ‘este tipo hace yoga’. Mi mamá con una de las amigas entraron al sauna una vez y el muchacho estaba sentado tipo meditando. ‘Nosotras no hablamos nada hasta que se fue’. Muy bien, madre querida, no hay que molestar cuando uno medita. Después lo vimos metiendo debajo de un chorro HELADO agua, ni se inmutaba… se mojaba en el chorro y se metía al agua caliente, una y otra vez (dicen que hace bien), pero jamás hizo cara de nada cuando el agua gélida lo tocaba… no sé, yo casi me muero cuando tuve que sacarme el barro.
* El día después al viento sonda llegaron tres hombres (de cuarenta años para arriba) a pasar el día, de los cuales dos tuvieron las siguientes conversaciones:

Conversación 1:

H1: – ¿Para qué le ponen laurel al agua? (eran PASTOS y YUYOS que se habían volado con el viento y habían entrado a las piletas, LEJOS de parecer laureles…)
H2: – Para aromatizar, seguro. (NO tenía olor a NADA el agua…)

WTF?

Conversación 2:

H2: – Che, yo ya tengo hambre, eh!
H1: – Yo también, tengo un RE hambre!
H2: – Es que desde el avión que no comés… yo por lo menos me comí una naranja, a vos te lo prohibieron (en el spa hay frutas para hidratarse).
H1: – Si hubiese comido una naranja no estaría acá, estaría garcando en el baño.

Así de finas y delicadas eran las conversaciones mientras compartíamos pileta…
Después debatían sobre unas aves que estaban sobrevolando el lugar y sobre unas minitas.

Al momento de volver el avión era Austral, aunque viajábamos con Aerolíneas… no sé cómo funciona el tema xD pero el avión era Austral. Más cómodo, con pantallita en el asiento delantero y auriculares (todo lo que no tenía el avión de ida 😛 ajajaj).

Cuando dijeron que iban a mostrar las indicaciones para las emergencias me asomé al pasillo para ver a la azafata haciendo señas como una loquita recién salida del psiquiátrico… ¡boluda, lo pasan en la pantallita! (igual, nunca atiendo a dichas indicaciones cuando las hacen las azafatas xD … y ahora que lo pienso, no sé si lo hicieron en el avión de ida). Una vez que finalizó el video en donde dice que durante el despegue hay que tener el asiento recto, la mesita cerrada, etc, etc, (en español e inglés) ¿qué hizo el boludo que viajaba adelante mío? Reclinó el asiento (y el avión todavía estaba carreteando, ni había despegado del suelo). Nos miramos con mi vieja y ella me dice: ‘No entendió nada. Era ruso seguro’ (?) y nos reímos media hora de esa boludez.

La pantallita táctil una cagada… tres horas para que hiciera lo que yo quería. Miré el único capítulo que había de ‘Juegos mentales’ y ya lo había visto ¬¬. Después de esos 30 minutos, decidí buscar otra cosa… otras dos horas para que me haga caso el táctil. Puse el episodio de ‘How hard can it be?’ (o algo así), que duraba 50 minutos –nunca me había fijado en ese detalle- y no pude terminar de verlo porque llegamos a Buenos Aires… 15 minutos faltaban para saber si iban a poder hacer volar una casa con globos (como la película Up!). ¡Demonios! (?)

Cuando bajamos salieron enseguida las valijas porque en nuestro vuelo había mucha gente de negocios que llevaban bolso de mano, así que eran pocas. Nos fue a buscar el marido de una de las amigas de mi mamá y nos preguntó ‘¿caminan o traigo la camioneta? Está acá, a unos 200 metros’. Caminamos ocho horas más o menos (?) y encima no se acordaba en dónde había dejado el vehículo.

En fin, esto fue un resumen de lo vivido en esos cinco días 🙂 Como dije al principio, en la próxima publicación les cuento y les muestro un poco más sobre las comodidades y actividades del hotel, así no se torna largo este texto (que, de hecho, ya me quedó súper largo :B ajajja)

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Un comentario en “W de World

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