Palabras: Serendipia

Ya he publicado otras palabras y sus significados. Hoy les traigo una nueva aunque, seguramente, ya la conocen porque no es tan desconocida. Pero es posible que alguno no la haya escuchado nunca o no sepa su significado.

serendipia

Serendipia es encontrar algo bueno de manera inesperada cuando se está buscando otra cosa. Es una casualidad, una coincidencia.

Serendipia proviene del inglés serendipity (hay una película con este título), el cual deriva de un cuento persa en el que sus personajes resuelven sus problemas a través de increíbles casualidades, “Los tres príncipes de Serendip” (donde Serendip es el antiguo nombre de la isla de Ceilán que hoy en día es Sri Lanka).

En wikipedia dice que Einstein reconoce serendipia en algunos de sus hallazgos científicos. También existen casos en la literatura en la que el autor describe algo que no conoce en su época pero que luego se demuestra su existencia tal y como la definió el artista (no confundir con relatos de ciencia ficción en los que se describen escenas u objetos futuristas que generalmente todo el mundo cree que van a existir en algún momento).

Casos de serendipia en la ciencia:

~ El viagra. Se descubrió que dicho fármaco funcionaba contra la disfunción eréctil cuando los hombres que lo probaban no devolvían los blísters.
~ El arribo de Cristobal Colón a América se puede considerar como serendipia.
~ El descubrimiento de la penicilina. Fleming analizaba un cultivo de bacterias cuando se le contaminó una placa con un hongo; alrededor de ese hongo no crecían bacterias por lo que dedujo que había algo que las mataba. Si bien él no pudo aislarla, a partir de allí comenzó una investigación que terminó con el descubrimiento de la penicilina.
~ La estructura de la molécula de benceno. Kekulé, químico, viajando en colectivo se quedó dormido y comenzó a soñar con átomos que bailaban y chocaban entre ellos, hasta que un grupo de ellos se unió formando una serpiente que se muerde la cola. La estructura estaba compuesta de forma cíclica y a nadie se le había ocurrido dicha posibilidad.
~ Las notas post-it. Un operario de una fábrica de pegamento se olvidó de poner un componente en la mezcla, por lo tanto el poder adhesivo era bajo. Esa partida se guardó. Un ingeniero de la empresa al cansarse de que los papeles que utilizaba para marcar su libro de salmos se cayeran, pensó que sería bueno que esos papeles tuvieran poco pegamento para poder pegarlos y despegarlos. En ese momento volvió a su mente la partida fallida.
~ La estructura del átomo. Bohr soñó con un modelo de la configuración del átomo, tema en el que estaba trabajando desde hacía mucho tiempo. Al despertarse lo plasmó en un papel. Al tiempo se dio cuenta de que realmente esa era la estructura del átomo.
~ El principio de Arquímedes. Arquímedes, matemático griego, descubrió cuando se metió en la bañera que su cuerpo, al sumergirse, desplazaba una masa de agua de igual volumen a éste. Salió desnudo a la calle gritando “¡eureka!” (a partir de aquí tomó popularidad dicha expresión y se la atribuye a él).
~ El LSD. En un principio se consideró de poco interés desde el punto de vista farmacológico y se dejó de investigar sobre el derivado del ácido lisérgico que habían obtenido en una investigación. Años más tarde, el doctor Hofmann, volvió a sintetizarla ya que nunca pudo sacar la sustancia de su mente. Mientras realizaba la cristalización sintió excitación y mareos. Luego percibió imágenes intensas y con formas y colores caleidoscópicos. Al parecer, sus dedos tocaron un mínima cantidad de LSD y su piel lo absorbió. El efecto duró unas dos horas.
~ El teflón. El doctor Plunkett trabajaba en el desarrollo de sustancias refrigerantes pero un mal funcionamiento durante sus experimentos dio lugar al descubrimiento del teflón.
~ El celuloide. Hyatt, para sustituir el marfil en las bolas de billar, estaba probando una mezcla de serrín, papel y cola cuando se cortó un dedo y fue a su botiquín. Sin querer derramó un frasco de colodión (nitrato de celulosa disuelto en éter y alcohol) que formó, sobre su estantería, una capa de nitrocelulosa. Ese compuesto funcionaría mejor que la cola en la mezcla que estaba probando.

Casos de serendipia en la literatura:

~ Los satélites de Marte. En 1726 y en 1752, Switf en su libro Los viajes de Gulliver y Voltaire en su relato fantástico Micromegas respectivamente, describieron la existencia de dos satélites naturales, dos lunas de Marte. Recién en 1877 se descubrieron oficialmente.
~ El hundimiento del Titanic. En 1898, catorce años antes de la tragedia del Titanic, Morgan Robertson en su libro El naufragio del Titán o Futilidad, narra el naufragio de un barco. Las similitudes con la historia real son increíbles: los nombres de los barcos (Titán y Titanic), el hundimiento de los mismos fue en su viaje inaugural, el choque contra un iceberg, la navegación se realizaba en un mar muy tranquilo cerca de la isla Terranova, ambos capitanes se llamaban Smith, tenían pocos botes salvavidas, las dimensiones de ambos son similares así como también la cantidad de personas fallecidas (y muchas multimillonarias).
~ El ataque a Pearl Harbor. Otra vez Morgan Robertson, pero esta vez en 1914 en su libro Más allá del espectro. Robertson narra una guerra entre EEUU y Japón, en donde máquinas voladoras atacan Pearl Harbor (principal base naval del Pacífico de EEUU) -sin haberse declarado la guerra- con bombas luminosas, durante la mañana de un domingo de diciembre y que termina con miles de muertos. Esto pasa 27 años después.
~ Naufragio y muerte de un tripulante para alimentar a los otros. Edgar Allan Poe, en 1838, narra en su única novela completa (La narración de Arthur Gordon Pym) el naufragio de cuatro personas que quedan a la deriva en una barca sin alimentos ni bebidas. Uno de ellos, Richard Parker (un grumete, el más joven de los cuatro), propone que, siguiendo la Ley del Mar, uno de ellos sea asesinado y sirva de comida a los otros tres. Le tocó a él. 46 años más tarde ocurre el naufragio de un navío inglés en el que viajaban cuatro personas, que quedaron a la deriva durante veinte días en un bote salvavidas sin agua ni provisiones. Uno de ellos entra en coma (aparentemente por beber agua salada) y los otros lo matan para comérselo. Este muchacho que sirvió de alimento era un grumete de 17 años llamado, también, Richard Parker.

Foto: fuente

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3 comentarios en “Palabras: Serendipia

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