Brasil: pre-viaje y post-viaje con piedras en los riñones (y agorafobia, obvio)

Enero 2017. Charla entre primas. Una dice: ‘¿y si vamos a Brasil?’. Bueno. Tiramos un par de destinos y como podíamos ir pocos días, elegimos el que más nos convenía: Río de Janeiro. Casi sin pensarlo compramos los vuelos (por LAN) y a los pocos días el hospedaje (por Despegar).

Fecha del viaje: 17 de AGOSTO. 7 meses nos separaban del viaje. 7 meses de ansiedad. 7 meses que pasaron volando.

A medida que se acercaba la fecha, me iba “arrepintiendo”. ¿Por qué compré el viaje?, ¿por qué voy? Si todavía hay días en los que me cuesta salir, hay días en los que tengo síntomas, ¿por qué decidí viajar con gente que NO conoce mi lado agorafóbico? (saben que tengo agorafobia, claro, pero nunca me vieron en estado de crisis o con el síntoma a pleno). Un par de veces mis amigas quisieron organizar viajes, pero esquivaba la propuesta como una campeona porque ni siquiera quería pensar en eso (además de que no tenía plata jajaja). Gracias a la vida, mis primas no me dejaron pensar (tampoco lo pensaron mucho ellas, creo) y organizamos el viaje.

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Mi abuela y su gato

Abuela y Gato

Mi abuela tiene 91 años y últimamente inventa historias totalmente imposibles de que sean reales. No sabemos si sueña cosas y se le mezclan con la realidad, o si simplemente fabula. Lo que les voy a contar a continuación es lo último que se le metió en la cabeza, y cuando pasa esto es imposible hacerla cambiar de opinión. Si ella dice que es así, es así, y punto.

¿Y por qué cree esto? Porque el gato pasó una noche (aparentemente) encerrado en un cajón. Lo escuchaban maullar dentro de la casa, pero no sabían en dónde estaba, hasta que lo encontraron en un cajón.

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Cosas que te pasan cuando vas al médico

Hoy tenía turno para hacerme dos ecografías (ginecológica y mamaria) y me pasó lo que les voy a contar a continuación.

Apenas llegué ya estaba desesperada por ir al baño (por eso de que tenés que tomar agua una hora antes), así que pensé en ir y hacer un poquito. Justo sale el médico, le pregunto por el baño y me dice “no, aguantá un poco que ahora seguís vos“. Bueno…

Me toca el turno y primero me hizo la ginecológica (claramente, porque sino me hacía pis). Cuando termina, el ecógrafo me dice:

Eco: – Bueno, el bebé está bien.

Yo: – ¿¿¿QUÉÉÉÉ??? * se me salieron los ojos de la cara y casi me tiro de la camilla *

Eco: – Aaahhhh, ahora te vas a hacer pis de la risa.

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Señales

Señales. ¿Alguna vez recibieron alguna señal de algo? Personalmente no creo en esas cosas, seguramente porque nunca me pasó (o nunca me había pasado antes de lo que voy a contar) nada de eso de recibir señales de nada y yo soy de las personas que tienen que ver para creer (por eso, básicamente, no creo en nada sobrenatural/supernatural/extraordinario… aunque a veces me gustaría hacerlo).

Hace un tiempito, leyendo la publicación de una conocida en facebook, vi un comentario en el que hablaban de esto de las señales. La tía le contaba a su sobrina (mi conocida) que una alumna para su cumpleaños le había regalado algo con una crucecita. Sus alumnos no saben (o no sabían) que su maestra perdió a su hijo hace unos meses en un accidente automovilístico y siendo creyente (supongo) consideró ese regalo como una señal. Cuestión que la señora dice que miro al cielo y le dijo a su hijo ‘si sos vos, dame una señal’ o le preguntó ‘¿sos vos?’… y ahí nomás se largó a llover.

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W de World

Uff, las últimas letras de los Días de Abecedario realmente son difíciles de usar con el castellano… así que la W la uso en inglés. World, que significa Mundo. Viajar por el mundo. Conocer el mundo.

Desde siempre he viajado, sobre todo por el interior del país, con mi familia. Tuve la suerte de conocer casi todas las provincias argentinas, aunque hay muchas cosas que no recuerdo porque era muy chica. De todas formas tengo las pruebas fotográficas de esos viajes y con mi novio volví a visitar algunos de esos lugares 🙂

Pero siempre tuve el mismo problema: el viaje. O sea, lo que es trasladarme desde el lugar de origen al lugar destino. Siempre (o casi siempre) me descompongo… cosas que heredé de mamá, ¡hola ma!

Me descompone viajar en auto (más que nada en zonas montañosas, igual hay veces que hago un trayecto recto de diez minutos y me hace mal…), me re contra descompone viajar en avión y ni hablar de botes (una vez me descompuse haciendo snorkel, el flotar y solo movimiento del agua me hizo mal) -también me descompone hamacarme/columpiarme, pero nada, me estoy yendo del tema. Y desde el 2008 se sumó el pánico, la ansiedad que sufro el día previo y los momentos previos al viaje (y también durante el viaje… es como vivir el día a día: si estoy en el hotel/habitación estoy bien, pero puede ocurrir que cuando salga me agarre agorafobia. Nunca se sabe… la puedo pasar terriblemente mal o pasarla bomba, como si fuese normal… igual que la vida diaria). Cuando me pasa eso trato de dormir (de chica me la pasaba durmiendo en los viajes en auto, claramente me perdí de miles de paisajes, pero me descomponía, no podía! –esto es para mi padre, que siempre me reprochó eso 😛 ), aunque hoy en día tomo una pastillita para los mareos (dramamine te amo con mi vida)… igual, la pastilla te da sueño también. Excepto cuando soy co-piloto… mi novio no me deja dormir, no quiere que duerma 😛 porque si vamos los dos solos, se aburre y capaz que le da sueño a él también, así que hago lo posible :B

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