T de Tatuaje

Como dije en algunas de las publicaciones sobre agorafobia, fui adoptando algunas técnicas para tolerar el síntoma y tratar de superarlo.

Ir al baño antes de salir, llevar música cuando voy sola (en el ipod tengo una lista llamada ‘antipánico’ 😛 con música movida que me dan ganas de bailar, entonces, al escucharla ‘bailo mentalmente’ y cambia todo jajaja), hablar por teléfono (esto lo hago cuando veo que no funciona nada de lo anterior, entonces para calmarme un poco y volver a tomar el control llamo a alguien que empieza con ‘ma’ y termina con ‘má’ 😛 ajajja o a Agus, si es que no está trabajando), alguna que otra vez apliqué algunas técnicas de meditación que aprendí en clases de yoga y en internet :B y un tatuaje.

Con el tatuaje la idea fue tener un recordatorio que vaya conmigo siempre. No me servía mucho tener un papel, por ejemplo, porque si me lo olvidaba en mi casa o en otra cartera, no lo iba a tener en el momento en que lo necesitase.

También quería que estuviese en un lugar en que no lo viera tanto (para no cansarme de él), pero que estuviese a mi alcance para poder mirarlo cuando me hiciera falta (o sea, en la espalda estaba descartadísimo, porque si me agarraba pánico en el colectivo no sé cómo iba a hacer para verlo 😛 ). Lo tengo en el antebrazo izquierdo, del lado de afuera. Y creo que lo tengo en el lugar perfecto, porque hubo gente que me lo vio un año después… o sea, ni yo ni los demás lo vemos siempre.

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